¿EL TELETRABAJO HA ACABADO CON EL PRESENTISMO O VAMOS A PEOR?

 

Creíamos que el teletrabajo iba a solucionar algunos problemas específicos de oficina como el “calentar la silla” o el “estar ausente”, pero nos hemos dado cuenta de que el “absentismo presencial” sigue estando más vivo que nunca en nuestros hogares.

Respecto al presentismo en la oficina, según el último estudio publicado por Adecco, el 56% de las empresas españolas afirman haber detectado alguna práctica presentista. Más de un 45 % de entrevistados, reconocen que se quedan más tiempo en el trabajo por miedo al despido, pero esto no indica que produzcan más, solo que están más tiempo.

Actualmente,, con la llegada masiva y forzada del Teletrabajo, todo podría indicar que el “Presentismo” podría tener las horas contadas, pero, todo lo contrario.

Vistas las primeras investigaciones del Centre d’Estudis Sociològics (QUIT) de la UAB, vamos a peor: El presencialismo se está trasladando al teletrabajo, con un control de los trabajadores a través de videoconferencias en aumento, de llamadas y mensajes a cualquier hora. “Es como tener al jefe en casa”.

 Así pues, hemos pasado de los teóricos beneficios del teletrabajo: Conciliación de la vida personal y laboral, menor estrés, mayor flexibilidad de horarios, reducción de gastos, mayor productividad, etc., a una situación totalmente contraria: con el teletrabajo trabajamos al menos dos horas más que cuando íbamos a la oficina, y en muchos casos ante la cultura organizativa y la autoexigencia del propio empleado presionado por la situación económica, empujan a demostrar que se está disponible las 24 horas del día, siempre conectados.

Muestra de ello, es el estudio publicado en GlobalWebIndex. Ellos cuentan como la vida laboral se inmiscuye irremediablemente en la vida familiar: el 74% de quienes teletrabajan revisan su correo fuera del horario laboral, frente al 59% de quienes no trabajan desde casa.

Para evitar malas prácticas en el teletrabajo, hay empresas como Volkswagen y Axa que han regulado mediante convenios colectivos el derecho a desconexión digital.

Así como en las oficinas se regula, en algunas empresas, el apagado de luces, en el teletrabajo se debería aplicar la desconexión de dispositivos.

Creo que, ante estos datos no hay duda de que el Presentismo se ha trasladado al Teletrabajo, pero aún estamos a tiempo de dar un cambio a esta situación.

Un “Test Competencial” nos ayuda a medir el grado de adaptación de nuestros empleados al teletrabajo (te invito a leer más sobre este tema) y por otro lado la necesidad de que las empresas trabajen en desarrollar políticas que permitan un uso eficaz de las nuevas tecnologías  aprovechando la flexibilidad que estas nos ofrecen pero que, a la vez, favorezcan el derecho de desconexión.

Olga Lladó y Robert Serrat, Partners de Improof – Driving Better Talent