¿jefes al borde de un ataque de nervios?

Desde la implantación masiva del teletrabajo, tal y como comentamos en el artículo “Teletrabajo, ¿are you ready?, empieza la gestión de personas en remoto y de forma virtual. Esta gestión no dista mucho, en realidad, de la gestión presencial de personas y equipos. De todas formas, es necesario cubrir mejor y con más intensidad ciertos aspectos del liderazgo para que este sea efectivo y desemboque en una mayor productividad.

El liderazgo en remoto será exitoso si como líder nos preocupamos de ofrecer a nuestro equipo:

  • Pautas claras de comunicación
  • Reuniones efectivas de trabajo con rituales específicos
  • Gestión del trabajo basado en tareas

En la comunicación virtual la frase “no news, good news,” no funciona. Debemos tener una mayor presencia. Implantar espacios personales donde realizar los “one to one”, las sesiones de feedback, los reconocimientos, etc. Es necesario cuidar las relaciones

Con el equipo, la comunicación la ocupará la reunión. Reuniones organizadas desde su convocatoria con una planificación de agenda, ronda de puesta al día, preguntas, aportaciones, objetivos, etc.

Las reuniones deberán tener normativas pactadas y unos rituales como una apertura y una despedida que contengan una pregunta sobre bienestar. Que cada uno explique en que está trabajando, qué va a hacer y que necesidades tiene para poder llevarlo a cabo.

Y comunicar siempre los resultados obtenidos

Si no se ha realizado anteriormente, es el momento de aplicar nuevas metodologías de trabajo.

Reenfocar la forma de organizar el trabajo en las que, el equipo se organiza de forma autónoma, aprendiendo de las experiencias, buscando la mejora continua.

Sincronizar el trabajo diario, bien definido y claro del equipo, con los objetivos estratégicos de la organización, hará que la agilidad y la efectividad se maximicen.

Y no olvidar que la confianza con y entre el equipo debe de ser aún mayor debido a la distancia. El líder debe dejar de lado el controlar para dar paso al atender. Dar margen y espacio para el error y el aprendizaje.

Para ello es necesario crear entornos donde la Cultura de la Confianza y la Responsabilidad sea nuestro hábitat natural porqué de lo contrario sobreviviremos, pero no disfrutaremos de nuestro trabajo.

Olga Lladó y Robert Serrat, Partners de Improof – Driving Better Talent