Teletrabajo: Are you ready?

Teletrabajo. are you ready? Improof - Driving Better Talent
Desde la orden de confinamiento muchas empresas han implantado el teletrabajo. Antes de la crisis del coronavirus un 22% de las empresas de nuestro país disponía de políticas activas de teletrabajo, lo que suponía que un 4,3% de sus trabajadores/as lo hacía de forma asidua.

Con la crisis del Coronavirus, una parte de la plantilla o, en algún caso, en su totalidad, están en casa “peleándose” con las conexiones, las nuevas tecnologías, las baterías agotadas, etc. De la noche a la mañana muchas empresas, pequeñas y medianas, que no disponían de experiencia previa ni políticas de Teletrabajo, se han visto forzadas a implantar, a toda velocidad, una nueva manera de trabajar. Y es ahora cuando debemos considerar que, si el teletrabajo ha venido para quedarse, hay distintos aspectos a tener en cuenta para su buena implementación y no hacerlo a la brava como nos hemos visto evocados estos días.

Hay algunos aspectos técnicos que se deberían solucionar por parte de las instituciones y de las empresas como las conexiones y los equipos técnicos, pero de lo que realmente me gustaría hablar es de las personas, aquellas que, según su manera de ser, padecerán o disfrutarán de poder teletrabajar, ya que a priori, parece que el teletrabajo es beneficioso para todos.

Pero… ¿Realmente es así? ¿Somos todos unos firmes candidatos para trabajar desde casa?

Para ello sería importante y necesario conocer qué competencias deben disponer las personas que trabajan desde su casa:

1.- Autoliderazgo: Es la capacidad que tienen las personas de tomar sus propias decisiones de manera independiente y mantener el foco en los objetivos marcados. Pueden analizar y monitorizar sus acciones sin ayuda externa y redirigirlas o ajustarlas cuando sea necesario.

2.- Gestión del tiempo: Es la capacidad que tienen las personas de planificar sus tareas, trabajar sobre lo más urgente y a continuación ocuparse de las tareas decrecientes en importancia Además de la urgencia tenemos que valorar la complejidad de las mismas y organizarse según nuestras capacidades de concentración y esfuerzo.

3.- Motivación: Es la capacidad que tienen las personas de dirigir y mantener su conducta hacia metas determinadas. Realizan acciones y persisten en ellas para poder culminar su fin.

4.- Autocontrol: Es la habilidad que tienen las personas para controlar emociones, impulsos y conductas con el fin de conseguir metas y objetivos. Tenemos que aprender a identificar nuestras emociones y comprenderlas para luego poder controlarlas y regularlas. Este ejercicio permite ser el propietario de tus decisiones, conductas e impulsos.

Además de estas 4 competencias básicas será preciso contar con un valor presente en las personas, la Responsabilidad, como base ética y moral que “obliga” al cumplimiento de los compromisos que recaen sobre uno mismo.

Para conocer si se tienen las competencias antes mencionadas podríamos realizar un “Test competencial” y así, medir el grado de adaptación de los candidatos a realizar el trabajo desde casa. Se obtendrían datos más certeros que si tan solo valoramos el deseo expreso del trabajador o la simple intuición de los líderes. Unos líderes que también precisarán adaptar nuevas formas de gestión de personas, donde la comunicación y el establecimiento de procedimientos claros serán una parte importante para el éxito de una buena implantación y solidez del teletrabajo.

Olga Lladó y Robert Serrat, Partners de Improof – Driving Better Talent